Ahora que está de moda montarsela a Jiménez Losantos, me encuentro yo con esta entrada de Catalombia Vintage Opinion Resources, datada por allá en junio del 2004.

Para que después no digan que aquí no marca tendencias, a la baja, pero tendencias al fin y al cabo


Esta vez no te la puedo dejar pasar así no más Fede. Y es que declarar que Ronald Reagan ha sido el político más importante del siglo XX es ¡molt fort!.

¿Donde quedan Winston Churchill o Franklin Delano Roosvelt? No Fede, tienes que reconocerlo, se te ha ido la mano, a pesar que tu creas que se te ha salido un ramalazo de Mari Complejines al no ponerlo por encima de Alejandro Magno, Julio Cesar, Colón o Napoleón.

Yo acepto que indivíduos afines ideológica y pragmáticamente, como Salvador Mancusso o Carlos Castaño cometan ese exabrupto, porque metidos como están en defensa de la propiedad privada y la democracia no han tenido tiempo para leer un poco de historia. Pero tú Fede, tu no tienes más excusa que creerle todo a Pio Moa al pie de la letra. Y eso no cuela.

Es más, acepto que Ronnie es un magnífico muerto, que fue un eximio actor, que fue un genio de la economía, que sólo se le puede acusar de un trapicheo aderezado con coca, armas e integristas islámicos y una juguetona invasión a Grenada, que estando las cosas como están no es ná. Es más estoy dispuesto a considerarlo un buen presidente para su pueblo así como un buen esposo para Nancy.

Ya sé que por decirte esto se me va a acusar de terrorista islámico, catalán, guerrillero, narcoterrorista, progre, vasco, y hasta amante secreto de Lenin, pero tengo que decírtelo Fede, te pasaste un poquito, como usualmente sueles hacer.

Te lo digo porque sospecho que detrás de tu irrenunciable liberalismo a ultranza, de tu rancio fascismo sin complejos, de tu fabulosa y precisa prosa debes tener algo bueno. Y es por esto, precisamente por creer en esto, que tú me desprecias y si pudieras me harías desaparecer.

Loado sea el Señor que nos pone estos extremos a la vista para no olvidar de lo que son capaces de hacer con los del centro, si estos tienen mala memoria histórica.